Día Mundial de la Alimentación: inteligencia artificial para dar una segunda vida a los alimentos que se pierden

Según la FAO, en 2023 se perdió el 13,3% de los alimentos a nivel mundial después de la cosecha y antes de llegar al comercio minorista. El programa chileno Nova-IA, impulsado por Corfo y ejecutado por Dictuc, combina ciencia e inteligencia artificial para transformar pérdidas alimentarias y subproductos en nuevos ingredientes.
Santiago, octubre de 2026.- Cada 16 de octubre se conmemora el Día Mundial de la Alimentación, en recuerdo de la fundación de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en 1945. Establecida en 1979, esta fecha invita a reflexionar sobre cómo asegurar que todas las personas tengan acceso a una alimentación suficiente y nutritiva.
Aprovechar mejor la comida es parte de ese desafío. Cuando se pierde o desperdicia, también se desaprovechan el agua, la energía y el trabajo empleados en producirla.
Según la FAO, en 2023 se perdió el 13,3% de los alimentos a nivel mundial después de la cosecha y antes de llegar al comercio minorista, durante etapas como el transporte, el almacenamiento y el procesamiento.
En las etapas de venta y consumo también se producen desperdicios. El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) estimó que en 2022 se desperdiciaron 1.050 millones de toneladas en comercios, restaurantes y hogares, incluidas partes no comestibles. Esta cantidad equivale a cerca del 19% de los alimentos disponibles para los consumidores en el mundo.
Además de lo anterior, el procesamiento de alimentos también genera subproductos, como cáscaras, semillas y orujos, que pueden conservar fibra, proteínas o compuestos bioactivos de interés para desarrollar nuevos ingredientes.
Una segunda vida para lo que se pierde
El programa Nova-IA (Nuevas Oportunidades de Valorización Alimentaria con Inteligencia Artificial) estudia la composición de pérdidas alimentarias y subproductos para descubrir cómo aprovecharlos en nuevos ingredientes. Este proceso de valorización se conoce como upcycling alimentario.
La iniciativa reúne a la academia, el sector público y las empresas en torno a tres pilares: aprovechar las pérdidas alimentarias, mejorar los procesos productivos y comprender el mercado y las preferencias de los consumidores.
“Durante los procesos productivos y a lo largo de la cadena alimentaria se generan pérdidas y subproductos que aún contienen componentes valiosos. En Nova-IA combinamos ciencia e inteligencia artificial para aprovechar ese potencial y transformarlos en nuevos ingredientes y productos, promoviendo un uso más eficiente de los recursos alimentarios, con calidad y seguridad”, señaló Pedro Bouchon, Profesor Titular de Ingeniería UC y Director de Nova-IA.
La IA como aliada de la investigación
La inteligencia artificial permite relacionar la composición orgánica de un material con sus posibles usos y priorizar las opciones más prometedoras, que luego se prueban en el laboratorio. Por ejemplo, si un descarte es rico en fibra, puede ayudar a identificar en qué productos podría incorporarse.
En este trabajo participa el Centro Nacional de Inteligencia Artificial (CENIA), que pone estas herramientas al servicio de la investigación alimentaria y de los desafíos de la industria.
“La inteligencia artificial puede ayudarnos a analizar información, identificar patrones y orientar la investigación sobre pérdidas alimentarias. Al conectar estas herramientas con la ciencia de los alimentos y el conocimiento de la industria, podemos explorar formas de recuperar y apoyar decisiones sobre su aprovechamiento”, explicó Rodrigo Durán, Gerente de CENIA.
Con ciencia y tecnología, lo que hoy queda fuera de la cadena alimentaria puede convertirse en nuevos ingredientes de calidad y en una oportunidad para que Chile se posicione como referente internacional en la valorización de alimentos.






